Mauritania
Una puerta al mercado de África
El
país llega a un crecimiento de 20.5%,
que permitirá el financiamiento de proyectos
socioeconómicos; recibe mercancías
de todo el mundo
Efraín
Salinas
Pocas
son las personas que pueden ubicar en el mapa
a Mauritania. El país africano apenas
da sus primeros pasos hacia la democracia y
por lo mismo a un mercado global.
Un
ejemplo de su crecimiento acelerado es la relación
con Europa. Exporta a Alemania casi exclusivamente
hierro (99%), en 2005 alcanzó en el comercio
bilateral con los germanos un superávit
de 30.9 millones de euros (importaciones mauritanas:
68.8 millones de euros. Exportaciones alemanas
a Mauritania: 37.9 millones de euros).
Ubicado
en el noroeste del continente africano y con
una población de cerca de 3 millones
de habitantes, funda su economía en el
petróleo. Los campos de Chinguetti, explotados
actualmente, permitirán la extracción
de 18.5 millones de barriles este año
y la explotación de otros tres campos
de Thiof triplicará esta capacidad en
2007.
“Mauritania
pasa por una fase muy importante este año,
al superar su crecimiento de 5 a 20.5% . Esta
perspectiva permitirá el financiamiento
de varios proyectos socioeconómicos,
que abrirán importantes perspectivas
para los operadores nacionales e internacionales.
Es un país abierto, donde no hay monopolios
de ningún producto que se fabrique, sino
que todo depende de la calidad y del precio”,
explica Echbih Ahmed Saleck, cónsul honorario
de México en Mauritania.
Añade
que es un mercado nuevo que no concentra sus
importaciones sobre ningún continente.
“Se recibe mercancía de todas partes
del mundo. Depende de la calidad del producto
su inserción en el mercado”.
Este
país puede representar también
un puerto de entrada para otras naciones, por
su ubicación geográfica, ya que
juega un papel estratégico entre África
del Norte y África del Este.
“Es
un país de poco más de 3 millones
de habitantes, pero se puede alcanzar a los
países vecinos que son Mali y Senegal,
que juntos significan un mercado de cerca de
20 millones de habitantes”.
Prueba
de la diversidad importadora es la existencia
de productos sudamericanos e incluso mexicanos.
El problema con las exportaciones de nuestro
país es que llegan por intermediarios
europeos, que aprovechan un mercado desconocido
para México.
“Hay
productos que se compran de Brasil y Argentina.
Creo que las importaciones mexicanas pasan por
Europa como intermediario, y se busca que el
negocio sea directamente con los exportadores
de México, para beneficio de ambos países”.
Hay
una cantidad pequeña de productos mexicanos
en el mercado mauritano que llegan directamente.
Apenas algo de material eléctrico y alguna
vez se exportó un poco de trigo, por
lo que el nicho sigue prácticamente inexplorado.
Otra
ventaja es que los trámites para el exportador
no existen y los derechos de aduana son flexibles.
“Es
sólo un trámite y lo realiza el
importador, tiene que hacer una licencia de
importación en un día. El mercado
es abierto y todos los trámites los lleva
a cabo el importador. El principal es una factura
ya establecida, donde el cliente y proveedor
ponen sus acuerdos sobre la calidad y el precio,
así como la forma de pago y envío
del producto”.
Ahmed
recomienda al exportador mexicano pedir referencias
de las personas con las que harán los
lazos comerciales. En esto el consulado de Mauritania
en México puede ser de gran ayuda.
“El
exportador debe saber con quién está
trabajando. Por medio del consulado puede pedir
informes del importador, si es serio, si tiene
experiencia, acerca de sus antecedentes y calidad
moral”.
Lo
único que piden los importadores mauritanos
a sus socios comerciales, además de un
buen producto, son referencias crediticias de
algún banco internacional.
Revista
Mundo Ejecutivo